La sustancia activa se ha distribuido por el animal y éste se puede tocar y acariciar sin dejar residuos en las manos y, por tanto, sin riesgo alguno.
En cambio, los collares pueden ser lamidos y/o mordisqueados con la posibilidad de que nuestro animal ingiera producto.
El contenido de la pipeta permanece en el animal todo su tiempo de validez, al contrario que los collares que pueden perderse y en ese caso dejar de surtir efecto.
Por último, es importante remarcar que el insecticida que contiene un collar tarda en repartirse unos días de forma completa por todo el cuerpo del animal, en cambio el tiempo de instauración de la sustancia activa de una pipeta es apenas de unas horas.
Modo de empleo
- Aplicar en la línea dorsal del perro, entre el cuello y la pelvis.
- Separar los pelos del animal.
- Mantener la pipeta en posición vertical.
- Aplicar sobre la piel en diferentes puntos (1,2,3,4) hasta asegurarse que la pipeta queda completamente vacía.
- Evitar que el animal se lama en la zona de aplicación, para que no disminuya el efecto del producto.
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