Blog

Advantix®

07/09/2016 - Hablando en perro  

Cómo se comunica tu perro, posturas y caricias

El perro es un animal social y un gran comunicador, cualidad indispensable para vivir en grupo, ya que la comunicación permite a los individuos que viven en un mismo territorio no invadir el espacio del otro. Además, cuando los perros viven en manadas, según el temperamento de cada perro, existe un macho y una hembra alfa, los que ocuparán la posición de líder. Estos deben ser buenos comunicadores para hacerse respetar y comprender.

Como buen depredador, el perro ve mal los colores y no tiene una visión detallada, pero percibe de manera muy precisa los movimientos, para advertir una presa a lo lejos de forma rápida. En consecuencia, la vista del perro le permite analizar con exactitud las posturas corporales y la mímica. 

Así pues, cuando nos comunicamos con un perro no nos analiza los rasgos físicos sino que analiza movimientos y características posturales. Cuando un perro se acerca a otro perro con trayectoria rectilínea con los miembros extendidos y tensos y la cola erguida, el otro perro entiende que se trata de un perro que se desplaza de forma segura, con postura altiva, y que, por lo tanto, es un perro dominante. Esta deducción se lleva a cabo a partir de asimilar las señales visuales que el otro nos comunica: la posición de la cola, o las orejas, el tamaño de la pupila o las mímicas faciales.

Cuando el perro se comunica con una persona humana sucede lo mismo, el perro analiza los movimientos y señales visuales y detectan y asocian a diferentes estados de ánimo. En este caso hablamos de perros que han sido socializados correctamente con el hombre. Muchos gestos los enseña la madre cuando solo son unos cachorros, y quedan en el subconsciente del perro como actos reflejos, como por ejemplo dar la pata como un gesto de saludo o para pedir comida, ponerse de espalda como gesto de sumisión y confianza, yacer con la barriga hacia arriba quiere decir que se rinde o saltar y lamer la cara como manera de saludar alegremente y un acercamiento sumiso.

Las personas como canal de comunicación principal utilizamos las palabras, y tenemos que entender que el perro no es capaz de descifrar el significado de las palabras, sino que sólo entenderá su entonación, ritmo e intensidad de la voz. Y al mismo tiempo los gestos y movimientos que hagamos mientras lo decimos. Por eso debe existir una coherencia entre las palabras, los gestos, las miradas, y todos los estímulos sonoros y visuales que le estemos transmitiendo.

Por otra parte, el perro es muy sensible al tacto ya que posee receptores sensoriales en la piel que estimulamos cuando le acariciamos. La caricia es un contacto de afecto que normalmente el perro aprecia y siente placer. Además reduce el ritmo cardíaco y la presión sanguínea, así que acariciando al perro conseguimos que sus niveles de estrés se reduzcan. Con una caricia estamos demostrando al perro el amor que sentimos por él.

Gestos como acariciar el vientre, rascar el lomo o la parte de detrás de las orejas son caricias que el perro asocia al placer. Debemos acompañar las caricias de tonos de voz suaves y palabras cariñosas para que el asocie los sonidos a momentos de relax, amor o agradecimiento. Pero cuando acariciamos a un perro que no conocemos, nunca debemos empezar a acariciar por la cabeza. Primero debe olfatear nuestra mano, para un primer reconocimiento, y luego solo tocaremos su espalda. A medida que vayamos ganando confianza subiremos hacia la cabeza hasta acariciar las orejas y el abdomen.

Recuerda seguirnos en Facebook, Twitter, YouTube e Instagram si quieres estar al corriente de las últimas novedades relacionadas con actualidad canina.

Tag:
   consejos   Salud   perro   Perros  
¿Qué beneficios nos puede aportar un perro?

Anterior

04/10/2016

¿Qué beneficios nos puede aportar un perro?

En septiembre, no bajes la guardia frente la leishmaniosis

Siguiente

01/09/2016

En septiembre, no bajes la guardia frente la leishmaniosis