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25/09/2019 - Leishmania  

¿Qué debo hacer para tratar la leishmaniosis de mi perro?

Si a tu perro le han diagnosticado leishmaniosis, lo primero que debes saber es que se trata de una enfermedad crónica, que no tiene una cura definitiva, pero si se diagnostica a tiempo y con un control veterinario y un tratamiento adecuado, el perro puede tener una buena calidad de vida. 

El tratamiento que prescribirá el veterinario dependerá de la clasificación clínica de leishmaniosis que presente el perro y de los órganos afectados.

 

Signos clínicos

La detección temprana de la leishmaniosis contribuye a un mejor pronóstico y evolución, de ahí la importancia de los controles veterinarios periódicos, que incluyan examen físico y analíticas de sangre y orina.

Aunque en algunos perros la leishmaniosis podría presentarse de forma asintomática, existen algunos signos clínicos que pueden alertarnos de la presencia de la enfermedad:

Signos dermatológicos (son los más frecuentes):

  • Pérdida de pelo, especialmente en las orejas y alrededor de los ojos
  • El pelo se nota más seco y quebradizo
  • Ulceraciones de la piel
  • Descamación de la piel y presencia de nódulos
  • Grietas en el hocico y en las almohadillas
  • Crecimiento excesivo de las uñas y fragilidad en las mismas

Otros signos clínicos:

  • Cansancio, apatía e intolerancia al ejercicio
  • Pérdida del apetito
  • Sangrado nasal
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Pérdida de peso
  • Cojeras
  • Enrojecimiento del ojo

Si un perro presenta estos signos clínicos, es necesario acudir al veterinario lo más pronto posible para realizar un diagnóstico.

 

Tratamiento

La leishmaniosis canina requiere de un tratamiento de larga duración con medicamentos para eliminar y/o evitar la multiplicación del parásito Leishmania infantum, controlar los signos clínicos y tratar los órganos afectados. 

Al ser una enfermedad crónica, es necesario mantener un riguroso control veterinario de tu mascota, pues el tratamiento debe repetirse cada vez que vuelven a aparecer los signos clínicos o si el veterinario lo estima necesario.  

Aunque el coste del tratamiento para la leishmaniosis depende de cada caso en particular, puede resultar elevado si consideramos las pruebas que deben realizarse, el control veterinario y los medicamentos.

 

La prevención: ¡la medida más asequible contra la leishmaniosis!

Aún cuando a tu perro le hayan diagnosticado leishmaniosis, es importante protegerlo de la picadura del flebotomo. De esta manera, evitarás la transmisión de la enfermedad a otros animales o a las personas.

Aunque tu perro tenga leishmaniosis, te recordamos que no puede contagiar de forma directa a otros animales o personas, ya que la enfermedad se transmite a través de un flebotomo infectado.

Sigue estos consejos para evitar el contagio:

  • Aplica a tu perro periódicamente un antiparasitario con efecto repelente contra flebotomos como la pipeta Advantix.  
  • Evita que tu perro frecuente lugares en los que tenga más posibilidades de ser picado por el flebotomo.
  • Utiliza un repelente y/o insecticida para mosquitos en tu hogar y en las zonas adyacentes a tu vivienda.

No olvides seguir al pie de la letra las instrucciones que aparecen en el prospecto que encontrarás en el apartado “gama” dentro de la categoría “pipetas advantix” en nuestra web.

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